Una solución verde a la crisis por Roland Kupers

Aunque la austeridad en Europa afronta una resistencia social cada vez mayor, en principio tiene el mérito de la sencillez. A medida que se intensifica el debate sobre la consolidación fiscal frente al crecimiento, está claro que no hay unanimidad, ni mucho menos, sobre cómo hacer arrancar la economía, aparte de poner en marcha grandes planes de estímulo.

Una idea es la de que la tecnología ecológica podría contribuir a un círculo virtuoso de innovación y empleo. Para algunos, el crecimiento verde evoca un campo cubierto de molinos de viento y tejados urbanos cubiertos de paneles solares, pero es algo más que eso. Por ejemplo, cuando Airbus substituyó el moldeado por inyección por la impresión 3D para producir las bisagras metálicas de las puertas de sus aviones, redujo su peso a la mitad, lo que brindó ahorros fenomenales de material y el correspondiente consumo de combustible a lo largo de toda una vida de vuelos por todo el mundo con esas bisagras. Aun así, es más fácil encontrar anécdotas apasionantes que mostrar cómo pueden contribuir en conjunto a la revitalización de toda una economía. Además, hay una gran diversidad de relatos sobre la economía verde… y es probable que se intensifique su proliferación.

Los modelos macroeconómicos de los que dependen los encargados de la formulación de políticas son instrumentos sólidos en épocas de evolución suave y progresiva, pero la ecologización no equivale a un cambio gradual.

Por ejemplo, el objetivo de la Unión Europea de lograr una reducción del 80% en las emisiones de los gases que provocan el efecto de invernadero de aquí a 2050 entraña una completa revisión de las infraestructuras de la UE en pocos decenios. No se debe considerar que la incapacidad de los economistas para modelar un cambio tan rápido y radical sea una condena de esa disciplina; es simplemente un reflejo del estado de nuestros conocimientos y de que la economía es muy –pero que muy– complicada. Sencillamente, no tenemos aún ideas suficientemente precisas sobre las relaciones mutuas de todos sus elementos durante las épocas de cambios transcendentales, ya se trate de una crisis financiera o de una aceleración del crecimiento.

Sin embargo, todos los estudios del crecimiento verde antes citados parecen brindar esas explicaciones. Así pues, ¿qué es lo que nos dicen en realidad? En la práctica, cada uno de ellos se limita a uno o dos aspectos de la economía y describe sus relaciones mutuas. «Growing Green and Decent Jobs» examina la relación entre la inversión y los puestos de trabajo. «A New Growth Path for Europe» examina los efectos de las esperanzas abrigadas y del aprendizaje en la práctica. «Roadmap 2050» se centra en la ecologización del sistema eléctrico. Después los autores hacen un acto de fe para deducir conclusiones sobre la economía en conjunto.

Pero, si bien el valor de esos estudios radica en la luz que arrojan sobre las partes, los titulares consiguientes versan invariablemente sobre el conjunto, articulado desde el punto de vista del PIB y los puestos de trabajo. Cada de uno esos estudios describe una parte de una economía verde, pero ninguno de ellos puede reflejar el conjunto: no porque sean deficientes, sino porque es algo que, sencillamente, supera nuestra capacidad.

Ahora bien, el hecho de que no se pueda demostrar de forma concluyente cómo funcionará el crecimiento verde no significa que debamos desechar la idea. La Historia nos enseña que las oleadas de innovación, desde la máquina de vapor hasta la revolución de la información y las comunicaciones, han propiciado aumentos espectaculares del crecimiento económico. No podemos demostrar que una oleada de innovación medioambiental vaya a tener el mismo efecto, pero los estudios de las partes hacen pensar que semejante resultado es muy probable.

Como seres humanos, estamos extraordinariamente dotados para adoptar decisiones a partir de información ambigua: de hecho, lo hacemos constantemente. Cuando elegimos una carrera o un cónyuge en nuestra vida privada o cuando un político aprovecha una oportunidad a partir de una plétora de posibilidades, la tarea inmediata consiste siempre en adoptar decisiones trascendentales a partir de información imperfecta. Una gran pila de informes sobre el crecimiento verde demuestra la verosimilitud de esa vía a la recuperación a partir de una crisis económica de dimensiones históricas. Ahora nos corresponde a nosotros hacer realidad esas posibilidades. Las autoridades deben incluir esas ideas en el relato sobre la «superación de la austeridad» que está cobrando forma en un número cada vez mayor de Estados miembros de la Unión Europea.

Roland Kupers
Director de Investigaciones en THNK y profesor visitante en la Universidad de Oxford

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