La coherencia y el ambiente

rafaelp77 Coherencia y ambiente

Multiplicidad de mensajes circulan abiertamente por las redes sociales, medios de comunicación masivos, trasmiten el sentimiento generalizado de que el resguardo de nuestro ambiente es un elemento clave e indispensable para nuestra permanencia futura en el planeta como seres humanos. Pero la mentira más grande que tenemos que enfrentar, consistirá en definir qué es lo que consideramos positivo o negativo para el ambiente, sobreponiendo estas ideas a los intereses humanos particulares.

La deforestación masiva e indetenible de miles de hectáreas de bosques, tanto en zonas tropicales, como subtropicales y templadas es una de esas prácticas con alto impacto negativo. En el mundo puede considerarse como severa, contando con pocas excepciones, entre las que no se encuentra Venezuela ya que nuestras autoridades ambientales poco han podido hacer al respecto.

La remoción de la cubierta vegetal forestal natural y primaria es el simple producto del avance de la frontera agropecuaria para crear campos de cultivos y pastizales, la explotación indiscriminada e ilegal de madera en muchas zonas naturales y reservas forestales, la actividad minera irresponsable, sin consciencia y no planificada, los incendios forestales y la mala planificación y falta de recursos para su combate. La causa más difícil de combatir parece ser nuestra propia indolencia, así como la voracidad que desplegamos en contra de nuestro entorno natural.

La ilusión principal en el imaginario es que nos quedan miles de hectáreas bosques y/o hay cientos de miles de plantas y animales en ellos, estas suposiciones de especie “superior” autoriza a afectarlos sin restricción ni control y más aún, cuando nos pega en el bolsillo personal o en el bolsillo de gobiernos y/o empresas con una reserva moral dudosa. ¿No somos algo incoherentes en ese sentido? ¿Qué hacemos personalmente en pro de la conservación del ambiente? ¿A cuántas plantas regamos para que puedan brindarnos su sombra y verdor? ¿A cuantos animales alimentamos para que nos proporcionen su presencia equilibrio? ¿Cuánto de reciclaje hacemos?

Tal vez, un urgente cambio de consciencia sea requerido de inmediato, no importando grandemente el entorno socioeconómico. ¿Qué tal si comienzas plantando un árbol? Un Araguaney, un Cují, un Cedro o un Apamate pueden ser una buena alternativa y nos encargamos de cuidar un árbol, lo adoptamos como parte de nuestra contribución personal de rescate ambiental. Qué tal si comenzamos a ser coherentes.

Miguel Pietrangeli | Presidente de la Fundación Azul Ambientalistas

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