Agua, la realidad detrás de las estadísticas

Agua, la realidad detrás de las estadísticas

Para quienes transitamos en el mundo de la Sociología, no es extraño encontrarse con un sin fin de realidades más allá de los números fríos de las estadísticas. Y aunque soy de los que cree que no debemos descuidar las mediciones, también soy de los defensores que hay que contar las historías que esconde una encuesta.

Con esta lógica me permito escribirles para que nos demos cuenta de lo sorprendente que puede ser las distorsiones entre un informe técnico y la historía real que hay detrás de ello. Hoy escogí uno de los graves problemas que enfrenta la humanidad: El Agua.

En “History Channel” alguna vez transmitieron un programa en donde varios expertos debatían sobre cual es el problema más urgente que tiene que atender la humanidad, todos concluyeron que sería la problemática del agua. Entre las situaciones que se describieron estaban la Crisis del Petróleo, la Inteligencia Artificial, Pandemia a Nivel Global, entre otros que no recuerdo en estos momentos.

El Planeta Tierra es 3/4 partes de agua, que es muchísima, de las cuales aproximadamente un 97,5% es salada y no es utilizada para consumo humano, aunque se están buscando maneras de desalinizarlo, eso solo deja apenas unos 2,5% es agua dulce.

Eso no queda allí… Dentro de ese 2,5% el 1,7% esta en estado sólido congelados en los Polos y en los Glaciares, que todavia es poco utilizada, y un 0,7% está en aguas subterraneas, también poco utilizada aún. Eso solo deja un ínfimo 0,1% de aguas superficiales. Es decir todos los ríos, lagos, lagunas y demás cuerpos de agua que se encuentra en la superficie terrestre están representado en ese porcentaje.

Esa estadística, aunque parezca poco, representa 10 millones de kilómetros cúbicos de agua dulce disponible (Dato del Banco Interamericano de Desarrollo). Teniendo en cuenta que la población mundial es de 7 mil millones de habitantes, nos correspondería a cada persona en el mundo unos 700 Km3 de agua. Eso nos alcanzaría para más o menos 5 siglos de consumo del vital líquido.

Eso contrasta enormemente con la realidad que se presenta a nivel mundial. Actualmente se estima que 2.300 millones de personas están sometidas a presión hídrica y 1.700 millones sufren penuria por agua y se prevé alcanzar respectivamente los 3.500 y 2.400 millones de personas en el año 2025. Además según la Organización Mundial de la Salud, más de 1.200 millones de personas consumen agua sin garantías sanitarias, lo que provoca entre 20.000 y 30.000 muertes diarias y gran cantidad de enfermedades (Datos tomados de la pagina web ambientum.com).

En cuanto a América Latina y el Caribe, cabe decir que es una región privilegiada en cuanto a recursos hídricos, posee el 20% del total de agua dulce del planeta con solo el 10% de la población mundial. Eso aseguraría el consumo de la actual y venideras generaciones de latinoamericanos.

En Latinoamérica se encuentra una de las zonas más secas del mundo, el Desierto de Atacama, pero además posee los lugares con las mayores precipitaciones del planeta, en los Bosques Húmedos de Centroamérica y las Selvas Lluviosas de Brasil. Además al norte de Brasil y México se presenta un alto grado de aridez que hace que estos números debamos diferenciarlos. Y solo por tomar un caso, en Perú el 90% de los habitantes están ubicados en la zona costera del Pacífico, que solo dispone del 10% del agua del país.

A pesar de las ventajas estadísticas sobre el tema del agua, una cosa es la disponibilidad y otra es el acceso al recurso hídrico. Esta última requiere de infraestructura, instituciones fuertes y leyes adecuadas, pero sobre todo de una buena gestión del recurso hídrico, que es lo que ha faltado a la hora de llevar el vital líquido a los habitantes de una localidad, sobre todo en Latinoamérica.

Pero a esto hay que agregarle la contaminación de los acuíferos, el cambio climático y la escasa o nula gestión de los de los desagües de lluvia que hace que los recursos hídricos se vean más afectados de lo que están.

Puedo seguir dando estadísticas y contando realidades con respecto al tema hídrico, pero caeriamos en el mismo tema: No debemos confiarnos ciegamente en los números. Busquemos las historias que hay detrás de ellas y saquemos nuestras propias conclusiones… Una recomendación como sociólogo que les doy.

Rafael Peñaloza Montilla | rafaelp77

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s